
El compositor Maksim Dunáievski contó en una entrevista cómo se mantiene en forma, por qué no se considera jubilado y qué recuerda de la amistad de su padre, Isaak Dunáievski, con Dmitri Shostakóvich. La conversación también abordó el deporte, las partidas de preferencia con cartas y la vida personal del compositor.
Dunáievski tiene más de 80 años y sigue jugando al tenis, una afición que cultiva desde niño. Según dice, la pista no es para él una obligación ni un intento de forzarse a entrenar, sino un placer y una «válvula de escape». Considera que mantenerse activo es un apoyo importante para la salud y para su vida en general.
El compositor no se considera jubilado: dice que no tiene tiempo para descansar, aunque le gusta hacerlo y a veces disfruta de ello. Al responder a una pregunta sobre su padre, Isaak Dunáievski, Maksim recuerda que este descansaba de forma animada y como cualquier hijo de vecino: se reunía con amigos, comían y bebían, y charlaban hasta tarde. Según recuerda, no era costumbre organizar actuaciones musicales en esas reuniones. En cambio, el grupo se juntaba para jugar a la preferencia, un juego de cartas en el que son importantes el cálculo y la estrategia. Maksim aprendió a jugar de niño y considera que la preferencia es más inteligente que los juegos en los que casi todo depende de la suerte: incluso con malas cartas, aquí se puede evitar perder.
En la conversación también salió Dmitri Shostakóvich, amigo de Isaak Dunáievski. Maksim lo considera un compositor extraordinariamente polifacético. Recuerda que Shostakóvich escribió la canción «La mañana nos recibe con frescor» antes de que apareciera «Los alegres muchachos», de Isaak Dunáievski, a quien a menudo se considera uno de los fundadores de la canción soviética. Y la fama de la Séptima Sinfonía, o «Leningrado», no se debe a que sea fácil de tararear: la obra logró conmover profundamente a los oyentes. Shostakóvich empezó a trabajar en la sinfonía durante los primeros meses de la Gran Guerra Patria, cuando se encontraba en Leningrado. El 9 de agosto de 1942 se interpretó en la ciudad sitiada. Según Dunáievski, Shostakóvich sigue siendo uno de los compositores más interpretados del mundo.
Maksim contó que creció junto a los hijos de Shostakóvich, Maksim y Galya; tenían casi la misma edad y jugaban al fútbol en la casa de campo. Los compositores eran amigos, se gastaban bromas y a veces discutían. Al recordar una de esas bromas, Dunáievski cita las palabras de su padre después de que Shostakóvich escribiera una suite de música ligera para orquesta sinfónica: «Bueno, ya ves: resulta que sabes escribir música». Los dos se echaron a reír. Esta suite, como otras obras de Shostakóvich, figura entre las que más se interpretan en el mundo.
Maksim Dunáievski dice, sin embargo, que Shostakóvich realmente no hacía deporte y lo miraba con desprecio, aunque le gustaban las reuniones y las veladas animadas. También hablaron de su vida personal: Dunáievski contó que, después de veinte años de matrimonio, él y su mujer se separaron porque se habían cansado el uno del otro. Después volvió a casarse; lleva siete años con su actual esposa, Alla, y, según dice, son felices.
Maksim Dunáievski nació en Moscú el 15 de enero de 1945. Su padre era el compositor Isaak Dunáievski y su madre, la bailarina Zoya Pashkova. En 1965 terminó sus estudios en la escuela de música adscrita al Conservatorio de Moscú y, en 1970, la especialidad de composición de su departamento teórico y compositivo. Entre 1969 y 1974 dirigió la orquesta del Teatro Vajtángov; en 1974-1975 fue director titular del Music Hall de Moscú, y en 1977 fue uno de los fundadores del conjunto Festival.
Alcanzó gran popularidad con la música para las películas «D’Artagnan y los tres mosqueteros», «Carnaval», «Mary Poppins, adiós», «La furgoneta verde», así como para la película de animación «El barco volador» y otros filmes. El compositor tiene cuatro hijos: un hijo, Dmitri; dos hijas, Alina y Polina; y una hija adoptiva, Maria. En noviembre de 2021 contrajo su octavo matrimonio, con la musicóloga Alla Novosiolova. La ficha biográfica de la entrevista también señala que Dunáievski se había casado ocho veces en total.
La entrevista a Maksim Dunáievski, compositor de la música de películas muy conocidas, gira en torno a sus costumbres, sus recuerdos familiares y la relación entre dos compositores ilustres. Dunáievski tiene más de 80 años, pero sigue jugando al tenis, afición que le viene de niño. No lo vive como una obligación, sino como un placer y una actividad física importante para su salud. No se considera jubilado: dice que está ocupado trabajando, aunque también le gusta descansar.
Al recordar a su padre, el compositor Isaak Dunáievski, Maksim describe sus encuentros con amigos: comidas, conversaciones hasta altas horas y partidas de preferencia. Según recuerda su hijo, no se organizaban actuaciones musicales en esas reuniones. Maksim conoce el juego desde niño y lo considera una actividad intelectual en la que el cálculo puede compensar una mala mano.
Isaak Dunáievski era amigo de Dmitri Shostakóvich. Sus hijos, Maksim y Galya, tenían casi la misma edad que Maksim Dunáievski y pasaban tiempo juntos; entre otras cosas, jugaban al fútbol en la casa de campo. Los compositores se gastaban bromas y a veces discutían. Después de que Shostakóvich compusiera una suite de música ligera para orquesta sinfónica, Isaak Dunáievski bromeó diciendo que, al parecer, sí sabía escribir música; los dos se echaron a reír. La suite se cuenta entre las obras que más se interpretan en el mundo.
Maksim Dunáievski subraya el talento polifacético de Shostakóvich. Dice que la canción «La mañana nos recibe con frescor» se escribió antes que «Los alegres muchachos», de Isaak Dunáievski. La Séptima Sinfonía de Shostakóvich se hizo famosa no porque fuera fácil de tararear, sino porque conmueve profundamente a los oyentes. El compositor empezó a trabajar en ella en Leningrado durante los primeros meses de la guerra; se interpretó en la ciudad sitiada el 9 de agosto de 1942. Según Dunáievski, Shostakóvich es uno de los compositores más interpretados del mundo. No le gustaba el deporte y no lo practicaba, pero sí disfrutaba de las reuniones con amigos.
Dunáievski también contó que su primer matrimonio mencionado en la entrevista terminó en divorcio tras veinte años de vida en común: los cónyuges se habían cansado el uno del otro. Lleva siete años con su actual esposa, la musicóloga Alla Novosiolova, y describe su relación como feliz. La ficha biográfica indica que en noviembre de 2021 contrajo su octavo matrimonio.
Maksim Dunáievski nació en Moscú el 15 de enero de 1945. Su padre era el compositor Isaak Dunáievski y su madre, la bailarina Zoya Pashkova. En 1965 terminó sus estudios en la escuela de música adscrita al Conservatorio de Moscú y, en 1970, la especialidad de composición del departamento teórico y compositivo. Trabajó como director de la orquesta del Teatro Vajtángov y como director titular del Music Hall de Moscú; en 1977 fue uno de los fundadores del conjunto Festival. Alcanzó gran popularidad con la música para las películas «D’Artagnan y los tres mosqueteros», «Carnaval», «Mary Poppins, adiós», «La furgoneta verde», así como para la película de animación «El barco volador». Tiene cuatro hijos: su hijo Dmitri, sus hijas Alina y Polina, y su hija adoptiva Maria.