
Sony ha decidido volver a poner a prueba los nervios de los fans de PlayStation. Esta vez, por el nuevo mando inalámbrico FlexStrike para juegos de lucha, que prometió a los jugadores hace nada y cuyo lanzamiento vuelve a retrasarse, sin fecha concreta. En vez de anuncios entusiastas y avances espectaculares, la compañía se ha limitado a un escueto aviso: habrá que esperar más de lo deseado. El comunicado oficial fue frío y no daba explicaciones. Los jugadores no han sabido ni el motivo del retraso ni una fecha aproximada para la llegada del FlexStrike. Las ventas ya se preparaban para recibir la novedad, pero ahora solo queda preguntarse si este accesorio saldrá siquiera este año o correrá la amarga suerte de otros proyectos eternamente aplazados de Sony. Los especialistas del sector señalan que los fans suelen recibir con irritación este tipo de decisiones y que Sony ya ha retrasado varias veces el lanzamiento de accesorios y juegos. El FlexStrike iba a ser un regalo muy esperado para los aficionados a los juegos de lucha: los combatientes lo esperaban como a otro héroe del torneo. Sin embargo, en vez de ovaciones, toca conformarse con el silencio y la incertidumbre. A los seguidores solo les queda ironizar en las redes sociales y recordar los aplazamientos clásicos de Sony. Esperemos que el FlexStrike acabe viendo la luz y no se convierta en otra «gran novedad» que nunca llegó a las tiendas.
Sony vuelve a agitar a los seguidores de PlayStation al retrasar el lanzamiento de otro accesorio, esta vez el mando FlexStrike para juegos de lucha. La compañía se ha limitado a un anuncio escueto: no ha explicado los motivos del retraso ni ha dado una nueva fecha, como si quisiera dejar a los fans en el limbo de siempre. Ellos, por su parte, han reaccionado con su habitual ironía: en las redes sociales bromean con los eternos aplazamientos de Sony y no descartan que el FlexStrike se quede en una bonita imagen de la nota de prensa. Los analistas señalan que estos retrasos no inspiran confianza en la marca y que el mercado de los gadgets se parece cada vez más a una serie interminable, llena de cliffhangers. No está claro que el FlexStrike llegue a las tiendas este año, salvo que ocurra un milagro tecnológico. Por ahora solo queda imaginar qué se ha torcido otra vez en Sony: quizá los ingenieros no han cumplido los plazos, quizá los especialistas de marketing están ocupados con presentaciones más importantes. Se cierra el telón. Todo como en las grandes corporaciones.