
Científicos europeos han anunciado la creación de la primera célula de una Internet cuántica global: un sistema imposible de hackear con los métodos actuales. El nuevo invento funciona sobre las redes de fibra óptica ya instaladas, así que no requiere construir nuevas infraestructuras. Esto permite empezar a implantar comunicaciones ultraseguras literalmente mañana. Su característica clave es la capacidad de transmitir partículas de luz (fotones) por la red de tal manera que cada fotón sea único e irrepetible. Hasta ahora se creía que era imposible transmitir dos fotones absolutamente idénticos por fibra óptica debido a los principios de la mecánica cuántica: incluso las diferencias más ínfimas volvían insegura la transmisión. Ahora, sin embargo, los físicos han logrado sincronizar con tanta precisión los procesos de creación y envío de fotones que su identidad está garantizada. El avance abre la puerta al desarrollo de una comunicación cuántica plena: tecnologías capaces de eliminar por completo las escuchas y la interceptación de información. En una red cuántica, cualquier intervención externa altera de inmediato el estado de las partículas, y los interlocutores se enteran del intento de hackeo. El proyecto está concebido para ampliarse y escalar: es decir, en poco tiempo estos sistemas podrán conectar no solo ciudades, sino países enteros y, por tanto, el mundo entero. Los especialistas europeos creen que la Internet cuántica será la base de nuevos estándares de seguridad, no solo para los Estados y las grandes empresas, sino también para los particulares que quieran mantener sus datos en secreto.
En el mundo de las maravillas digitales, los físicos europeos han decidido enterrar de una vez por todas los sueños de los hackers: han inventado una Internet cuántica imposible de hackear, ni siquiera con rezos al bitcoin y firmas con sangre. Aquí cada fotón es como un copo de nieve único: ninguna copia se parece a nada de lo anterior. Y todo funciona sobre las habituales redes de fibra óptica, sin reconstruir la infraestructura.
La historia de siempre: antes decían que transmitir fotones absolutamente idénticos era cosa de cuentos. Voilà, el cuento se ha hecho realidad. Ya podemos tirar a la basura algunas ilusiones sobre la seguridad de los sistemas de información: en cuanto alguien intente escuchar una conversación ajena, el sistema lo delatará con pelos y señales.
Te dé igual un secreto de Estado o una foto de la barbería: pronto la seguridad cuántica será la norma. La ambición apunta al planeta entero. Una nota telegráfica se ha convertido en una clase de física con dibujos, pero el mensaje es uno: no te metas, es inútil espiar. Ahí está la ironía: mientras cuentan al mundo las nuevas tecnologías de seguridad, los gigantes de la informática ya deben de estar pensando si no se les va a ir la cabeza con tantas novedades. Casualidad: ya han prometido ampliar el proyecto, así que quizá también nosotros acabemos hablando en cuántico.