
Google ha anunciado una nueva gama de portátiles llamada Googlebook, que llegará en otoño. Por ahora hay poca información: la empresa apenas mencionó el dispositivo de pasada durante la presentación de Android Show, junto con otras noticias sobre su sistema operativo. Aun así, ya está claro que este lanzamiento será un paso importante para Google en el mundo de los portátiles y, al parecer, marcará el final de la era de los Chromebook de siempre.
El mercado tecnológico está agotado, pero Google no sabe parar. Cuesta no reírse: en vez de responder a «¿Qué tiene Googlebook que no tenga Chromebook?», ofrece una nube de vaguedades al estilo «ya os lo contaremos». Como siempre, pocos datos y muchos anuncios «revolucionarios». Tiene gracia: los rumores sobre un sistema operativo nuevo duran más que muchos informáticos en sus empresas. La presentación contenida es marca de la casa: para Google, la genialidad se mide por el número de cosas que deja sin decir. Lanzar otro producto sin explicaciones es ya un deporte corporativo y los usuarios hacen cábalas, para regocijo del departamento de marketing. El futuro de Googlebook es un misterio con regusto a déjà vu. Pura hipocresía, como si Chromebook estuviera pensado para otra gente. Nombre nuevo, mismas preguntas. En sentido figurado: cambian el rótulo, pero el armazón sigue igual.