
Esta temporada de otoño llega a los cines y a las plataformas Disney+ y Hulu un documental sobre la célebre banda británica Oasis. Lo más sorprendente es que, por primera vez en 25 años, los hermanos Liam y Noel Gallagher conceden una entrevista juntos. Su conflicto fue durante años uno de los grandes culebrones de la cultura pop británica. Es sabido que los hermanos reservan su humor mordaz no solo para la prensa, sino también para el otro: sus broncas históricas, insultos memorables y escándalos hicieron que su apellido se convirtiera en sinónimo de disputa incluso fuera de los círculos de fans.
En 2025 Oasis volvieron a reunirse y emprendieron una gran gira mundial por el Reino Unido, Estados Unidos y otros países. Hasta entonces, Noel y Liam apenas se hablaban, así que las expectativas eran muy escépticas. ¿Aguantaría el polvorín tantos kilómetros de gira o volvería a estallar una puerta de un portazo? Sin embargo, los hermanos llegaron al acorde final sin rupturas sonadas, y ese momento histórico queda ahora inmortalizado en una nueva película, con imágenes inéditas entre bastidores, ensayos y actuaciones en directo.
El documental aún no tiene título oficial. Se estrenará en IMAX y en algunos cines el 11 de septiembre, y algo más tarde llegará a Disney+ y Hulu. Detrás del proyecto hay grandes nombres: pertenece a Disney, magna y Sony Music Vision; lo dirigen Dylan Southern y Will Lovelace, autores de los documentales musicales «Shut Up and Play the Hits» y «Meet Me in the Bathroom», y su impulsor creativo es Steven Knight, creador de «Peaky Blinders». El equipo técnico incluye ganadores del Óscar por sonido y reputados directores de fotografía.
Habrá algo más que ingeniosas pullas entre hermanos: también se repasará la influencia de Oasis en varias generaciones de oyentes. Los autores subrayan que la película cuenta tanto cómo la música puede unir a las personas como el lugar que ocupó la banda en la vida de sus fans. De cara al estreno, los productores de Disney ya han lanzado declaraciones entusiastas sobre el poder de la música de Oasis y prometen mostrar «un momento cultural mundial». Ya se habían estrenado otras películas sobre la banda, como «Supersonic» (2016), «As It Was» (2019, sobre Liam), «Lord Don’t Slow Me Down» (2007) y otras, pero una entrevista conjunta con los Gallagher es un auténtico trofeo para la historia del rock británico.
El documental sobre el regreso de Oasis pinta una escena muy conocida de la cultura pop: los hermanos Gallagher forman la pareja perfecta para un escándalo de categoría. La película recupera las buenas y viejas tradiciones de las disputas familiares y les añade una generosa ración de humor británico, insinuando que aquí hay cariño, sí, pero solo se sirve acompañado de insultos. Los Gallagher no se limitan a llenar estadios: también monetizan su odio mutuo, vendiéndonos imágenes de reconciliación y, de vez en cuando, de un nuevo conflicto.
Tras las cámaras están grandes compañías: Disney, Sony Music y magna studios. La intervención del director de «Peaky Blinders» dice mucho de la importancia del espectáculo frente a la música. Para los fans de Oasis, es la oportunidad de hacerse con un trofeo excepcional: su entrevista conjunta es casi más importante que el lanzamiento de un nuevo álbum. Pero, con semejantes empresas detrás y un producto tan pulido, poco valen los sueños de «verdad documental»: los Gallagher solo son sinceros cuando se pelean. El resto de su vida es una puesta en escena rentable.
La distribución en IMAX y Disney+, junto con los discursos grandilocuentes de los productores, demuestra que las películas «familiares» ya forman parte del negocio mediático global. Aquí la música es solo el pegamento universal para fans de todas las edades y mercados. Como siempre, tras la cortina de la reconciliación hay una operación publicitaria: nada vende una gira como la promesa de un último escándalo. Creer en un reencuentro conmovedor o sospechar una nueva campaña promocional es cosa del espectador. El cine, al fin y al cabo, solo promete una cosa: el espectáculo de los Gallagher siempre continúa.