
La princesa Kate (Kate Middleton) ha compartido un curioso detalle de la vida privada de su familia. Kate contó que sus tres hijos —el príncipe George, la princesa Charlotte y el príncipe Louis— se pelean bastante a menudo. El motivo, según se ha sabido, no tiene nada de real: los niños no se ponían de acuerdo... con la música.
Durante uno de sus recientes actos públicos, Kate confesó que en casa cada niño considera que su gusto musical es el más acertado. A uno le gusta una canción y a otro, otra. Y, por supuesto, eso acaba provocando acaloradas discusiones: cada uno insiste en que su canción favorita sea la que suene en casa.
Kate añadió que por la casa se escuchan melodías de lo más variadas, desde pop actual hasta canciones infantiles. Así que incluso entre los muros del palacio real se viven escenas muy normales en las familias con niños: la lucha por decidir a quién le toca poner una canción.
Según Kate, los debates musicales a veces implican a toda la familia, no solo a los pequeños: al final, o se llega a un acuerdo o cada cual sigue en sus trece. La princesa señaló que los niños son muy activos, les encanta bailar y organizar pequeños espectáculos en casa. Kate está convencida de que estas «batallas por la música» hacen que la familia esté aún más unida, pese a las peleas y los desacuerdos.
Los dramas familiares con telón de fondo londinense son un clásico. Basta imaginarse a los retoños reales peleándose por volver a poner una canción para entender que ningún palacio libra a los padres del caos doméstico. Kate reconoce que sus hijos discuten por la música. Con todo su esplendor, la casa de los Middleton es una sucursal de cualquier guardería, donde los adultos sobreviven gracias al humor y a la esperanza de un final feliz. Cabe preguntarse: ¿por qué las crónicas de la corte cuentan estas «peleas»? Quizá para mostrar al público que hasta los padres de sangre azul sueñan con un poco de silencio. O para recordarnos que cualquier drama británico merece un par de solos de baile y acaloradas discusiones al son de Charlotte Brillante. En el reino no habrá aburrimiento. Y menos para los niños.