
El actor Oskar Kuchera, conocido por las películas y series «Calles de faroles rotos», «Soldados», «Semáforo» y «Recién casados», habló de la educación de sus cinco hijos. Según el artista, ya en la década de 2000 soñaba con tener una familia numerosa y se imaginaba como padre de cinco hijos. Kuchera cree que visualizar los deseos ayuda a que se hagan realidad.
El actor considera que el diálogo es el principio fundamental de la educación. Está convencido de que hay que hablar con los niños, no resolver las cosas por la fuerza. Kuchera criticó especialmente la costumbre de algunos padres de quitarles los teléfonos móviles a sus hijos por la fuerza, escudándose en la preocupación por su salud. A su juicio, un adulto es físicamente más fuerte que un niño, por lo que ese trato puede resultar humillante y causar un trauma emocional.
Kuchera considera que solo es aceptable recurrir a la fuerza cuando el niño corre un peligro real. En los demás casos, aconseja explicar con calma el propio punto de vista, hablar «mirándole a los ojos» y no imponer la autoridad. El actor propone tratar al niño como a un amigo: así surge un vínculo humano entre padres e hijos y una respuesta recíproca.
Kuchera también cree que las prohibiciones sobre el uso del móvil funcionan mal si los padres no ofrecen al niño nada interesante. Su fórmula es sencilla: si quieren que su hijo pase menos tiempo con el móvil o el ordenador, sean más interesantes que el móvil.
En la familia de Kuchera, los niños pueden ver vídeos unos 15–20 minutos al día, principalmente programas sobre animales. Sus padres les explicaron por qué no es aconsejable pasar mucho tiempo delante de una pantalla. En lugar de dispositivos, la familia opta por pasear por parques, ir a parques infantiles y zonas de juegos, acudir al teatro, leer, dibujar y montar construcciones de LEGO. Al menor le gusta especialmente montar construcciones, y su padre le trae nuevos juegos de sus viajes, procurando no elegir los más caros.
El hijo mayor de Kuchera ya es adulto y practica deporte. En teoría, él mismo podría tener hijos, pero el actor reconoció que por ahora no quiere convertirse en abuelo. Aun así, no le asustan los nietos y considera que ser abuelo sería una perspectiva maravillosa. Kuchera y su mujer echaron cuentas: en el futuro podrían llegar a tener, en teoría, unos 18 nietos.
Oskar Kuchera habló de la educación de sus cinco hijos y explicó por qué cree que conversar es más eficaz que imponer prohibiciones por la fuerza. El actor, conocido por las películas y series «Calles de faroles rotos», «Soldados», «Semáforo» y «Recién casados», confesó que ya en la década de 2000 soñaba con tener una familia numerosa y se imaginaba como padre de cinco hijos. En su opinión, visualizar los deseos ayuda a que se cumplan.
Kuchera defiende el diálogo constante con los niños. Considera incorrecto quitarles los móviles por la fuerza, aunque los padres estén convencidos de que los dispositivos son perjudiciales. El adulto es más fuerte que el niño, por lo que la fuerza física puede percibirse como una humillación y causar un trauma emocional. Según el actor, solo se puede recurrir a la fuerza cuando existe una amenaza inmediata para la seguridad del niño.
En cualquier otra situación, Kuchera aconseja hablar con calma, explicar el propio punto de vista, mirar al niño a los ojos y no imponer la autoridad. Propone construir la relación sobre la amistad y el vínculo humano, no sobre la obediencia.
El actor también cree que no basta con prohibir para resolver el problema del tiempo frente a las pantallas. Si los padres quieren que sus hijos pasen menos tiempo con el móvil o el ordenador, deben ofrecerles una alternativa de verdad y resultarles interesantes.
En la familia de Kuchera, los niños ven vídeos unos 15–20 minutos, principalmente programas sobre animales. Sus padres les explicaron por qué no conviene usar los dispositivos durante mucho tiempo. El resto del tiempo, la familia pasea por parques, va a parques infantiles, zonas de juegos y teatros, lee, dibuja y monta construcciones de LEGO. Al menor le gustan especialmente las construcciones, y su padre le trae nuevos juegos de sus viajes, aunque no compra los más caros.
El hijo mayor de Kuchera practica deporte y ya tiene edad para tener hijos. El actor confesó que por ahora no quiere convertirse en abuelo, aunque no le asusta y considera que ser abuelo sería una perspectiva maravillosa. Junto con su mujer, calculó que en teoría podrían llegar a tener unos 18 nietos.
La historia de Kuchera se resume en varios principios: no sustituir la educación por la fuerza, explicar los motivos de las restricciones, pasar tiempo con los hijos y proponer actividades capaces de competir con el móvil. No obstante, las pautas que expone reflejan la experiencia personal del actor y no constituyen una recomendación científica universal para todas las familias.