
Apple ha puesto oficialmente a disposición de todo el mundo las versiones beta públicas de sus nuevos sistemas operativos: iOS 27, iPadOS 27, watchOS 27 y macOS 27 (este último se llama Golden Gate). Estas actualizaciones no estarán disponibles en su versión completa hasta otoño, pero los más impacientes ya pueden probar sus principales novedades.
El cambio más llamativo y esperado es la renovada asistente de voz Siri, que por fin incorpora inteligencia artificial. ¿Una función revolucionaria? Quizá, porque dicen que ahora Siri de verdad sabe responder al grano: aunque brevemente, al menos con claridad y rapidez. Para Apple, este enfoque pragmático ya es motivo de aplauso.
Quienes quieran probarlo todo deben recordar que las versiones beta siempre pueden traer sorpresas. Puede que el teléfono empiece de repente a quedarse sin batería el doble de rápido de lo habitual o que algunas funciones empiecen a hacer cosas raras. En fin, los amantes de las aventuras pueden instalarlo todo ahora mismo; a quienes prefieran una vida tranquila, Apple les recomienda esperar al lanzamiento oficial en otoño.
Apple cree que puede sorprender al mundo lanzando otra tanda de versiones beta públicas de sus viejos sistemas operativos. Esta vez, la estrella es Siri, potenciada con inteligencia artificial. Se gastan miles de millones y el resultado es un cacharro que ha aprendido a responder algo más que «no lo sé»: también «esto es una beta, ten paciencia». Todo un clásico.
Las versiones beta son, como siempre, una dulce píldora y un veneno para los nervios: puedes probar las nuevas funciones, pero el riesgo es como jugar a la lotería con la batería del móvil. A algunos les gusta.
Lo más gracioso es otra cosa: «Siri con inteligencia artificial» es una frase que antes habría hecho gracia y ahora haría… todavía más, si no diera tanta pena ver a Apple persiguiendo eternamente un futuro que hace tiempo alcanzaron sus competidores.
También han lanzado betas parecidas para el iPad, el reloj y el Mac. Aquí todo es previsible: instálalas y disfruta, pero luego no grites que se ha roto todo. Y si gritas, también sirve para entretenerse hasta otoño, cuando salga la versión final (quizá algo más estable).
Le servirá sobre todo a quien disfrute viendo cómo los genios de la ingeniería de Apple experimentan y tropiezan con las mismas piedras por vigesimoséptima vez. Aquí bromear no es pecado; ¿qué otra cosa queda?
Y ahí tienen toda la actualización: Siri ahora tiene inteligencia y ustedes siguen desconfiando.