
Netflix ha anunciado el estreno, el 3 de junio, de la miniserie documental de tres episodios «Michael Jackson: The Verdict» («El veredicto: Michael Jackson»). Es un nuevo intento de arrojar luz sobre uno de los procesos judiciales más escandalosos de comienzos del siglo XXI: el caso contra el rey del pop, acusado de abusar de un menor en 2005. La popularidad de la película biográfica sobre Michael y el creciente interés por su música han alimentado el revuelo en torno a cualquier nueva información relacionada con Jackson.
En 2003, Michael Jackson, una de las personas más conocidas del planeta, fue acusado de varios delitos de abusos sexuales a menores. Todo ello estuvo acompañado de un circo mediático de proporciones grandiosas e histéricas y de intensas vistas judiciales. Según la acusación, la víctima era Gavin Arvizo, un niño de 13 años enfermo de cáncer que visitaba a menudo el rancho Neverland del cantante. El caso de 2005 fue el segundo de una serie de acusaciones: Jackson ya había sido acusado por primera vez de posibles abusos a menores en 1993. Aquello terminó con un acuerdo económico de 23 millones de dólares, pero sin que admitiera su culpabilidad.
En el juicio declararon como testigos de la defensa varias estrellas: Macaulay Culkin, Chris Tucker, Jay Leno y George Lopez. Todos aseguraron que nunca habían conocido al Michael «oscuro». Al final, el 13 de junio de 2005, el jurado declaró a Jackson inocente de todos los cargos.
Los creadores del nuevo documental, el director Nick Green y la productora Fiona Stourton, creen que, incluso veinte años después, la verdad sobre el juicio sigue hundida en las turbias aguas de los rumores y las tergiversaciones. Por eso la serie propone hablar directamente con quienes vivieron los hechos —miembros del jurado, testigos, periodistas, abogados de la defensa y fiscales— para aclarar qué se le imputó realmente a Jackson y por qué la investigación y el juicio suscitaron tantas discrepancias. En el tráiler se ve a la policía de Los Ángeles irrumpiendo en Neverland, a los investigadores buscando «habitaciones secretas», y se escuchan confesiones y acusaciones; también aparecen fans entregados vitoreando frente al juzgado. En aquella época no había cámaras dentro de la sala: la serie promete revelar detalles ocultos durante mucho tiempo y permitir que contemplemos el proceso como un drama real, y no a través del filtro de los medios.
Netflix vuelve a hurgar en el viejo cajón de los escándalos mediáticos: saca la carta con la cara de Michael Jackson y decide remover el caso, paladeando los detalles de aquel espectáculo judicial. Han pasado veinte años, pero para el gigante del streaming todo sigue fresco y apetecible: millones de dólares, un acusador menor de edad, un jurado incorruptible y Neverland entero como decorado. HBO rodó «Leaving Neverland»; Netflix ha decidido no quedarse atrás y añadir dramatismo: entrevistemos, viene a decir, a todo el que se preste, desde miembros del jurado hasta periodistas histéricos. Todo en nombre del «análisis forense» de una verdad que nadie conoce del todo. ¿No había cámaras en el juicio? No pasa nada: repasaremos tantos puntos de vista que el espectador olvidará cómo empezó todo. Y si algún día alguien se acuerda de Jackson por su música y no por el escándalo, ese día claramente no es hoy. Un poco más y resucitamos no solo Neverland, sino también el lunes en los vertederos informativos.